Está claro que en nuestro país existe, por desgracia, la violencia y las adicciones, lo cual es muy común, especialmente en los jóvenes de hoy en día, ya que optan por el camino más fácil para salir de un problema u otras situaciones.
Esto conlleva a la violencia cuando están adictos, generando problemas de conducta con cualquier persona que encuentren o personas que intentan ayudarlos. Claro que esto se puede prevenir para vivir libres de violencia y adicciones, ya sea en nuestro país (en este caso) o en el mundo. Por supuesto, no es fácil decirlo, sino que la acción es lo que cuenta. No es algo fácil, pero trabajando juntos se puede lograr (aunque no ocurrirá de un día para otro, puede ser posible).
Algunos de los aspectos básicos que conozco para observar y prevenir, y darnos cuenta de que son violencia y adicciones, ya sea de distintos tipos de adicción son:
ESCUCHAR: Hay que escucharlos, ya que tal vez eso es lo que muchos necesitamos como personas (alguien de mucha confianza). Si no nos sentimos escuchados, pensamos que las adicciones (drogas) son la solución a nuestros problemas, pero al tener ya esa adicción, nos volvemos violentos.
HABLAR SOBRE EL TEMA: Para así dar a conocer a más personas y evitar así la violencia y las adicciones, ya sean de todo tipo.
SER BUEN EJEMPLO: Muchas veces nosotros, que somos pequeños, siempre aprendemos cosas que observamos y escuchamos de los adultos, pensando que lo que hacen esas personas está bien cuando en realidad no lo está.
OBSERVAR: Debemos observar las conductas de las personas que nos rodean, ya que muchos pueden tener algunos de estos aspectos.
LAS AMISTADES: Debemos prestar más atención a las personas con las que nos juntamos, ya que muchas veces esas personas desde que son pequeñas tuvieron malos ejemplos o problemas en casa, arrastrándolos hacia estos caminos de adicción y violencia.
MOTIVARLOS: Ya sea realizando o entrenando algún deporte (fútbol, baloncesto, etc.) que llegue a gustarnos, así conoceremos nuevos amigos y nuestros padres se darán cuenta de que realizamos actividades saludables. Recordarnos que no estamos solos y que ante cualquier problema siempre hay una o varias soluciones.
FORTALECER SU AUTOESTIMA: Esto no significa consentirnos, sino más bien mostrar tu cariño, afecto y apoyo. Nosotros, como jóvenes, sentiremos más seguridad en lo que nos apasiona hacer, por ejemplo, danza, dibujos, cantar, etc. Al querernos corregirnos de forma clara y concreta, entenderemos sin recurrir a la violencia ni a adicciones.
ENSEÑARLES A DECIR NO: No debemos sentirnos mal por decir NO, ya que al negarnos a algo no es malo, al contrario, generamos más confianza en nosotros mismos al poder rechazar propuestas que vayan en contra de lo que realmente queremos.
PROMOVER ACTIVIDADES SANAS: Si observamos a nuestros padres practicar algún deporte y comer saludablemente, aprendemos estas conductas y las ponemos en práctica incluso al viajar o visitar algún lugar que nos relaje y nos mantenga tranquilos sin la necesidad de las adicciones.
RECONOCER LAS SEÑALES: Ya sea la falta de interés en actividades, empezar a decir mentiras con más frecuencia y los cambios de conducta de las personas.