¿Sabías qué, 8 de cada 10 mujeres sufrimos algún tipo de represión?
Este espacio fue creado especialmente para ti, estamos acostumbrados a siempre ayudar al de a lado, a dejar nuestra familia al 100 y en el caso de los hijos, siempre ponerlos en primer lugar, pero que pasa cuando de repente solo vivimos por ellos, de repente volteamos al espejo y desconocemos a esa persona que está del otro lado.
Aquí te platicaremos que no solo tú tienes días difíciles y que hay cosas que a lo mejor no sabes como llevarlas a cabo. Con un poco de apoyo del enfoque de la inteligencia emocional, podrás ayudarte para crear nuevos pensamientos y formas de ver la vida, creando nuevos hábitos y puntos de vista que querrás adoptar de inmediato.
Sonreír desde un profundo dolor no es nada fácil, justo es algo por lo que vivió Alejandra, su madre estaba enferma, la cuidaba la mayor parte de la semana en el hospital, llegaba a su casa sin buenas noticias y cuando sus hijos se acercaban, ella intentaba fingir que todo estaba bien, darles una sonrisa y convivir con ellos.
Pero sus intentos no funcionaron del todo, pues su rostro mostraba totalmente esa tristeza que estaba viviendo, la hija mayor de Alejandra le brindo su apoyo y le comentó que la ayudaría en casa para que descansara, a pesar del apoyo de su familia, ella no quería aceptar su sentir y seguía fingiendo que estaba estable, un día simplemente ya no aguanto la retención de tantas emociones y se soltó en un llanto profundo. Superar esto le llevo un largo año, estaba a unos pasos de ser diagnosticada con represión, (este concepto es utilizado de manera diagnostica entre psicólogos ya que es una forma de identificar que el paciente tienes síntomas y actitudes depresivas pero no es considerada una depresión ya que el grado en el que lo refiere no es tan grave y es más fácil de trabajarlo y salir delante de ella, estudios demuestran que 8 de cada 10 mujeres pasan por una represión en especial ante perdidas fuertemente emocionales). Fue hasta que un buen día, escuchó la importancia de abrazar y aceptar la emoción, que Alejandra se dejo ayudar.
Las emociones no son malas ni buenas, simplemente son creadas para que nosotros como seres humanos nos expresemos y reaccionemos antes las situaciones que vivimos. Evitarlas y fingir que no las sentimos, puede traernos episodios de cambios de ánimo repentinos e incluso enfermedades.
Lo más saludable es reconocer como nos sentimos, aceptar que nos sentimos tristes, angustiados, felices o enojados permitirá que el cuerpo actúe, vivamos la emoción y si el cuerpo tiene ganas de llorar o gritar dejémoslo ser, ya que eso ayudará a que solo se desintoxique por medio de las lágrimas y podrá después cambiar ese estado de animo que sentimos.
Una persona con Inteligencia Emocional, aprenderá a gestionar sus emociones, reconocer que ciertas situaciones lo hacen reaccionar de una manera y otras todo lo contrario, y conforme las conozca, su carácter podrá ser más estable y sobre todo ya no fingir que se siente de alguna manera, lo más sano para ti y los que están siguiendo tus pasos es demostrar que se debe ser honestos con nosotros mismos y sobre todo que siempre hay que darle su lugar a cada emoción, aceptar que están ahí para ayudarnos en la situación que estamos viviendo y después continuar.